Deux semaines après l’infarctus dont a été victime Iker Casillas, sa femme a appris qu’elle souffrait d’une tumeur maligne à un ovaire.

Opérée, elle va devoir suivre un traitement pendant quelques mois, comme elle l’a révélé sur les réseaux sociaux.



«Je suis calme et confiante sur le fait que tout ira bien. Je sais que la route sera difficile mais aussi qu’elle se terminera bien. J’ai le soutien de ma famille et de mes amis et d’une excellente équipe médicale», écrit-elle notamment.

 

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Cuando aún no nos habíamos recuperado de un susto, la vida nos ha vuelto a sorprender. Esta vez me ha tocado a mí, esa dichosa palabra de 6 letras que todavía me cuesta escribir. Hace unos días en una revisión, los médicos me vieron un tumor maligno de ovario y ya he sido operada. Todo ha salido muy bien, afortunadamente lo hemos pillado muy a tiempo pero todavía me quedan unos meses de lucha mientras sigo el tratamiento correspondiente. Estoy tranquila y con la confianza de que todo va a salir bien. Sé que el camino será duro pero también que tendrá un final feliz. Cuento con el apoyo de mi familia y amigos y con un gran equipo médico. Aprovecho para pedir desde aquí a mis compañeros periodistas el respeto y la comprensión con los que siempre me habéis tratado, especialmente en estos momentos tan difíciles y delicados para mí y mi familia.

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La femme de l’ancien gardien du Real Madrid a reçu le soutien de ses fans et d’anciens coéquipiers de son mari dont celui de Carles Puyol.